Showing posts with label Nehuatl. Show all posts
Showing posts with label Nehuatl. Show all posts

Thursday, March 08, 2007

Asi es la vida

El martes pasado fui a visitar a mi grupo de danza azteca, el maestro estaba un poco enojado conmigo porque no he asistido desde que el medico me rompió el tímpano, pero cuando le explique me entendio y me invito a ver un poco de la danza para recibir energia positiva de todo el grupo. Solo me quede una media hora pues ya tenia mucha hambre.

Al siguiente día cuando iba caminando hacia la casa, la tarde estaba fria pero no helada y el aire frio se sentia rico en la cara. Entonces hice una revaloracion de las cosas que me pasan y me di cuenta (aunque es obvio, pero no lo habia visto) que los problemas en general no son tan importantes como todo lo demas que tengo (super buenos y queridos amigos, mis papas, el amor de Jason, mis hermanos, mis sobrinos, mi bellísimo ahijado, estoy sana, ganas de luchar por cosas buenas como los derechos de los inmigrantes, ganas de bailar, y muchos etceteras mas).

Y pense, bueno, yo tengo aun la oportunidad de sentir este frio en la cara, de ver los arboles, los parques, las casa, las flores, de ver a los niños corriendo ... pero Mary ya no tiene esa oportunidad, asi que yo mejor debo aprovechar lo que tengo cuando lo tengo y no desperdiciar mi tiempo y mi energia en ese tipo de problemas.

Desde esa tarde me he sentido muy bien! Disfruto todo lo que hago con Jason, aunque solo sea lavar los trastes. Disfruto mucho y siento cada palabra que mis padres y hermanos y amigos me dicen cuando hablo con ellos. Estoy contenta.

Supongo que asi es la vida.

Friday, February 16, 2007

My right ear

Friday January 26 – Patricia developed cold or flu like symptoms: soar throat, aching body, fortunately no fever was present

Weekend of January 27-28 – Rested those two days

Monday January 29 – The symptoms were still very strong

Tuesday January 30 – Since the symptoms wouldn’t go away, decided to visit the office of Dr. Eischel – was attended by FPPA Paula Price who diagnosed a viral infection and that Patricia should go home and rest. Prescribed ibuprofen 600mg.

Wednesday January 31 - The symptoms were still very strong

Thursday February 1 to Sunday February 4 – Situation slightly improved

Monday February 5 – At midday presented a fever; couldn’t take temperature though as Patricia was in her office and did not have a thermometer. The symptoms were: warm or even hot eyes, very tired in general, aching body, red eyes, plus when swallowing there was a click on the right ear. Could hear perfectly; no pain whatsoever in right ear. Made an appointment to visit FPPA Paula Price next day.

Tuesday February 6 (around 10am) - FPPA Paula Price saw Patricia and sent her for blood lab tests to get a better picture of what was going on, though mentioned that it might be only a very tough virus. Saw both ears and said both were full of wax so she ordered a lavash, a procedure that Patricia had gone through in the past in the same doctor’s office, with no problems whatsoever . The nurse proceeded to wash both ears and began with the right ear. After the first two or three seconds of the procedure a very sharp, unbearable pain in the right ear was felt by Patricia, she began to cry since the pain was just too much. The nurse said Patricia was very pale. Patricia began having problems with her balance (though she was seated) and was asked by the nurse to lie down while she called FPPA Paula Price. At the same time a weird noise, kind of static initiated in the right ear. When Paula showed up she decided to manually clean the ears. The right ear was very irritated and in lots of pain but Paula said everything was going to be fine.

Tuesday February 6 (around 4pm) -The pain in the right ear kept on increasing during the day so Patricia called Dr. Eischel’ office, left a vm with one of the people in the desk, was said Paula was going to get back to her. Patricia took two aspirins to mitigate the pain but the pain didn’t subside. Paula didn’t get back to her.

Wednesday February 7 (early morning) -Patricia called Dr. Eischel’ office again, talked to another person in the desk, told them she’d been waiting for Paula and hadn’t heard from her yet, told them about the symptoms. The pain in the right ear continue to increase.

Wednesday February 7 (around 2pm) -Paula finally called Patricia, who described the pain (plus al the noises and the fact that she could not hear now) in the right ear she was suffering. Paula asked her to come to the office whenever there was an opening available, which turned out to be next day @ 10:30am. At around 6pm same day Patricia noted there was discharge coming out of her right ear, this discharge was brownish. Patricia tried to get out this brownish liquid; once she couldn’t get more the pain began to slightly subside.

Thursday February 8 (10:30am) - Paula saw Patricia and diagnosed infection in the right ear, also mentioned there was a “hole” in the eardrum, a hole she hadn’t spotted on Tuesday 6 previous to the lavash. She diagnosed ibuprofen 800mg and amoxicillin (2 500mg capsules per day, during ten days). Told her the eardrum would be healing by itself. Asked her to get an appointment next week to follow up on this.

Wednesday February 14 (9am) -Paula saw Patricia and told her the hole in her eardrum was not healing so she decided to send her to a specialist. But before this she requested Dr. James Eischel’s opinion, he agreed to send me to a specialist.

Thursday February 15 -Appointment with Dr. Robert Wu, ear specialist.
The appointment was good, with a very professional and knowledgeable specialist -- he did a procedure in my right eardrum which consisted of applying a patch to the hole to help it grow - the problem was that except for the hole the rest of the membrane was pretty much healed so he had to scratch it again to sort of stimulate it -he said the window for a membrane to heal itself is between two to seven days after it has been broken and in my case yesterday was the 10th day. So, there's ONLY 20% chance this procedure will work!! Thus there is an 80% chance that I have to go thru real surgery!! And all this because of medical malpractice!


...........................................

Pues resulta que el timpano de mi oido derecho estaroto!!

El 6 de febrero fuí a consulta con el medicopues la infeccion en la garganta no cedía (normalmente solo me dura maximo siete dias, pero esta vez ya llevaba doce dias), me revisó los oidos y dijo que tenia que lavarlos. Cuando apenas habian empezado a lavar el oido derecho sentí un dolor de lo mas horrible que se puedenimaginar, inmediatamente empecé a llorar y dice la enfermera que me puse muy palida y que estaba a punto de desmayarme. Si hubiera estado parada me caigo pues inmediatamente perdí el balance.

En este momento fue cuando ellos me rompieron el tímpano al aplicar el agua con demasiada fuerza. La enfermera llamó al médico y este continuó con el proceso solo que en forma manual, es decir sin agua, solo con una especie de pinzas. Me dio pastillas para el dolor y me dijo que dentro de poco me iba a sentir mejor. Pero no fue asi, en las siguientes 48 horas desarrollé una infección en el mismo oído, regresé el jueves 8 de febrero, esta vez me recetó penicilina (primera vez en casi diez años que tomo penicilina) y me dijo que tenía un hoyo en el tímpano pero que se iba a cerrar pronto. Aquí debió haberme enviado con el especialista pero no lo hizo.

El miercoles 14 regresé a revisión y el hoyo famoso no habia cerrado nada, asi que esta vez si me enviaron con el especialista. Yo le dije que ellos mismos me habian roto el tímpano con la lavada pero ellos lo negaron, solo se disculparon de que yo he estado pasando por todo esto. Ayer jueves 15 finalmente fui con un especialista quien confirmó que el hoyo si fue hecho durante la lavada del oído. El procedió a ponerme un parche en el tíimpano para ayudar a que se recupere el mismo, pero me dijo que como ya han pasado muchos dias de la rotura inicial (diez dias del 6 al 15 de feb) solo hay un 20% de probabilidades que este procedimiento funcione.

Asi que tengo 80% de probabilidades de que si no funciona tenga que hacerme una operacion en el oido para restituir el timpano. En esta cirugia tomarian parte de mi piel y esta la injertarian en el timpano. Me dio veinte dias para que el parche haga su trabajo, pero si el 16 de marzo el hoyo no ha cerrado entonces voy a operación.

Hoy vine a trabajar normal pero no puedo hablar mucho pues la vibracion de mi voz afecta mi tímpano, el cual después de cuatro horas continuas de trabajo ya esta muy molesto asi que ya me voy a casa. Jason y yo estamos muy enojados con el medico que me hizo esto y vamos a ver si podemos aplicar una accion legal en su contra, sin embargo, el especialista nos dijo que esto sería muy difícil pues los abogados cobrarian mucho dinero y nosotros ganariamos muy poco.

De cualquier manera vamos a ver si por lo menos logramos que nos pidan una disculpa formal y por escrito y que paguen los gastos en los que tenga que incurrir si me operan. Bueno, pues yo pensaba celebrar mi cumpleaños bailando todos los dias (danza azteca, danza africana y un poco de salsa y merengue), pero el otorrino me dijo que por lo menos por diez dias debo dejar que mi oído descanse. Y no debo hablar mucho pues la vibracion de mi voz molesta a mi oído.

De cualquier manera lo que me reconforta es que el especialista dijo que no es daño irreversible, lo peor que puede pasar es que me tengan que operar pero después de eso voy a estar bien. Asi que mejor me alegro que no tengo algo mas serio y celebro mi cumpleaños meditando sobre la vida (en vez de bailar TODOS los dias - a lo mejor tomo Tai chi o meditacion, como ven? Algo tengo que hacer, no?).

Friday, December 22, 2006

Tequila, my golden rules

Recently a friend of mine asked me about what to keep in mind when buying tequila. Here's my answer:

Here are my golden rules that I use when buying tequila:

• The tequila has to be añejo or reposado, which means it has aged and looks yellowish, not white at all. The white tequila is very young and though it tastes really good –pretty much all margaritas are prepared with this kind of tequila- it hasn’t yet fully achieved the more complex and sophisticated flavor the aged tequilas have. Añejo is the oldest thus is more expensive but it’s the best. To fully enjoy añejos and reposados you have to take them on a straight shot.

• The tequila has to be made of 100% agave (some labels say “100% blue agave”)

• The tequila has to come from Jalisco, Mexico. Similar to Champagne, which has to come from that specific French region to be called Champagne, if it’s made elsewhere it’ll be called “sparkling wine”. However, Tequila a town in Jalisco, Mexico is the ONLY place on earth with the kind of soil needed to plant blue agave and create tequila. We in Mexico have lots of other alcohol drinks that come from agave but they are not tequila, they are mezcal (from Oaxaca), or pulque (from Central Mexico), etc. These are as good and complex as any good tequila (if I could tell you about pulque, you’d forget about tequila!), just they are not tequila.

The regular and well known brands that I prefer in Mexico and that strictly comply with my rules (I think you can find them here too) are: El Jimador (reposado, not expensive at all but darn good!), Sauza Conmemorativo (reposado/añejo though it’s Sauza is also good), Cazadores (both white and reposado are good), Don Julio (reposado, good!), Herradura Añejo (Yummy! I love it!), Corralejo Añejo (only for very special occasions).

Then there’s a plethora of new and very sophisticated tequilas (like the one I brought to Trish’s party) which names I don’t remember (maybe “Milagro”?) so in these cases I just follow my three rules above.

Note that I’m not a connoisseur so I’m only passing on info that I’ve gathered during the years from my own experiences and from friends and family. Somebody from Jalisco or from the “PhD” program that Elaine mentioned last night might give you more or better info.

Hope I didn’t sound too academic (boring! …)

Salucita!


-----------------------
Also see:

A new name in Tequila
San Francisco socialite provides the cash; Southern California woman, the image
Linda Murphy, Special to The Chronicle
Friday, September 15, 2006

(09-15) 04:00 PDT AMATITAN, Mexico -- Drive 30 minutes northwest of Guadalajara, Mexico's second largest city, and a periwinkle carpet of blue agave plants begins to unfold, at first in patches, then eventually covering entire hillsides of red soils deposited 200,000 years ago by the eruption of Tequila Volcano.

Look closer and the lavender-blue plush shag becomes jagged and severe. The blue agave's razor-sharp, barbed, 6-foot-long leaves pierce the sky -- and any gringa foolish enough to get too close.

Tuesday, August 29, 2006

Sábado pesado, domingo de cansancio y lunes hiper activo

¡El domingo pasado Jason y yo estábamos super cansados! Creo que el trabajo de toda la semana anterior junto con las actividades del sábado nos dejó molidos, tanto que el domingo casi no hicimos nada productivo.

S A B A D O
========

El sábado Jason fue a una visita de sitio en un lugar con un techo altísimo, tuvo que conseguir prestada una escalera de 40 pies (12m aprox.) y como esa escalera no cabe en el carro, entonces tuvo que rentar una camioneta pick-up.

El día que recogió la camioneta, el viernes anterior, fue todo un drama pues llegó por la camioneta en el auto, una vez firmados los correspondientes papeles dejó la camioneta, regresó a la casa con el auto y lo estacionó, sacó la bicicleta y regresó en ella al sitio donde había dejado la camioneta para al final, regresar a la casa con la camioneta y la bicicleta en el equipaje, ¡¡fiu!!!.

Así que el sábado el tuvo que levantarse muy temprano para prepararse para la visita de sitio. En esas estaba cuando se dió cuenta que la escalera era demasiado grande para que el solo la pudiera manejar bien. Yo le ofrecí mi ayuda pero el caballerosa y prácticamente la rechazó. Se dedicó entonces a buscar quien lo ayudara. Pensamos en muchas opciones, su hermano, un amigo chicano electricista con quien se acaba de re-encontrar, compañeros vendedores, etc. Total que el llamó a todos y sólo uno le contestó la llamada: Ricardo, el instalador de la empresa.

Ricardo dijo que solo podía acompañarlo por la tarde/noche, pero ofreció muy amablemente su ayuda para el lunes siguiente. Jason aceptó la oferta para el lunes. La visita de sitio se llevó a cabo, solo que en forma parcial, es decir, sin subir a examinar y medir el techo. La revisión del techo se haría el lunes siguiente. Tan luego terminó la visita, Jason regresó a la casa en el auto y lo estacionó. Luego subió la bici a la camioneta y fue a regresar la escalera que un amigo nos había prestado. De ahí fue a regresar la camioneta rentada. Y finalmente regresó a la casa en bicicleta. ¡Vaya cúmulo de actividades!

Por mi parte, después de una semana muy pesada en el trabajo y dado que Jason no iba a poder cenar conmigo el viernes, decidí ir a mi clase de salsa estilo rueda. La clase estuvo un tanto fuerte (aunque super divertida como siempre) pues por lo menos la primera parte me tocó hacerle de lider, y cómo hace mucho que no bailo como lider pues al principio me costó un poco de trabajo cambiar de "seguidor" a "lider".

El sábado por la mañana, después de ayudar a Jason con algunos detalles de su visita de sitio salí de la casa pues había quedado de verme con una amiga en el centro de Oakland. Ella en buenísima onda me había dado un pase gratuito para tomar un clase de salsa en su club deportivo. La clase estuvo muy padre, un estilo completamente diferente del estilo de rueda. De hecho, esta clase tiene un estilo muy jazzeado nada que ver con baile en pareja. En la clase nos encontramos con una amiga chicana quien asiste con regularidad al club. Y de pura casualidad también me encontré a una chica que baila bailes africanos igual que yo.

Al terminar la clase las tres nos fuimos a almorzar. Después de muchas indecisiones decidimos ir al nuevo Breads of India que acaban de abrir en la calle Clay, contra-esquina con el famoso restaurant vietnamita Le Cheval.

Yo comí super ligero: unas verduras con un poco de curry, ellas pidieron pollo al estilo tika masala. La comida y la plática estuvieron sabrosas. Intercambiamos uno que otro chisme, y luego hablamos de la situación política y social en México ...

Cuando terminamos de comer me dí cuenta que aún me daba tiempo de ir a mi clase de danza africana, así que decidí lanzarme hacía allá. Antes de despedirnos les comenté sobre mi clase de danza azteca, entonces ellas me preguntaron como eran los pasos, yo les dí una pequeña demostración y ahí en plena banqueta nos pusimos las tres a bailar como si fueramos concheras.

Mi amiga me dió un aventón en su auto y me dejó cerca de la clase. Al cruzar una plaza para llegar a mi clase me encontré a otra amiga, a quien hacía mas de dos años que no veía. ¡Qué super agradable sorpresa! Solo pudimos hablar unos minutos para intercambiar números telefónicos pues las dos teníamos prisa.

Finalmente llegué (tarde, aunque si alcancé a bailar buen tiempo) a mi clase de danza africana, la cual estuvo muy fuerte como siempre, con mucha energía. Y para mi sorpresa, ahí encontré a otra amiga a quién también hacía mas de dos años que no veía (aunque de vez en vez nos comunicábamos por teléfono). ¡Qué super agradable sorpresa! Al final de la clase me llevó a la casa en su auto. En el camino aprovechamos para platicar un poco y ponernos al día sobre cómo va cada una de nosotras.

Cuando llegué a la casa Jason ya no quería salir, aunque yo lo invité a cenar afuera, es que el ya había trabajado muchísimo ese día. Así que yo tuve que salir sola a dejar la tanda y a comprar unas cosas que nos hacían falta en la despensa (entre ellas un delicioso helado de chocolate). De regreso a la casa cenamos, después de comer el siguió preparando cosas del trabajo, yo arreglando, limpiando y barriendo. Ya como a las diez y media nos fuimos a acostar, super cansados.


D O M I N G O
===========

Nos levantamos temprano, tomamos un regaderazo y salimos antes de las nueve y media de la mañana pues habíamos quedado de vernos con la suegra y la tía Barbara a esa hora en Mama's Royal Cafe para desayunar. El tuno estuvo muy sabroso y la plática también. Antes de comer les dijimos que nosotros teníamos muchas ganas de ir a ver la película Quinceañera (http://festival.sundance.org/filmguide/popup.aspx?film=6578) y que ojalá pudiéramos ir al cine los cuatro. Y ... ¡sorpresa! ellas también querían ver esa película. Así que al salir de Mama's nos dirijimos al cine.

La película estuvo padrísima a todos nos gustó mucho.

Al salir del cine caminamos unas calles hasta donde habíamos dejado los autos estacionados, platicamos un poco y nos despedimos. Jason dijo que iba a trabajar el resto del día en la casa y eso no nos gustó a ninguna de las tres, por lo que yo le pedí a la suegra que invocara sus poderes de progenitora y le pidiera a Jason que se olvidara del trabajo aunque fuera unas horas. El accedió a no trabajar el resto de la tarde y cuando llegamos al depa solo nos amonamos como dice mi mamá a ver tele, leer periódico y cuando mucho contarnos unos chismes y ya.


L U N E S
=======

La semana laboral comienza otra vez. Nos levantamos temprano, nos damos un regaderazo, desayunamos ligero, y alla que te vas, a trabajar.

Jason fue a dos visitas de sitio (la que había planeado desde el sábado y otra que salió de imprevisto) así que estuvo muy ocupado pero afortunadamente le fue ¡muy bien!

Yo fui a la oficina y me fue bien, todo tranquilo.

Para mi, la hiper actividad estuvo al salir de la oficina, pues saliendo fui al centro de Oakland a comprar algo que me hacía falta. De regreso a Berkeley pasé a comprar cosas de la despensa que también nos hacían falta, y como ya me estaba muriendo de hambre comí un poco de un guisado chino que se llama pollo kung-pao. También compré cuatro duraznos orgánicos y por no fijarme en el precio me salieron como a dos dólares cada uno. Chale con esos precios.

Después de comprar la despensa regresé a la casa, lavé el trasterío que habíamos dejado que se acumulara el fin de semana por andar de pata de perro, cociné unas ricas berenjenas con ejotes, vacié comida que estaba en el refri y que cabía en trastes más pequeños, limpié los muebles de la cocina, preparé una ensalada de jicama con pepino y lechuga, aderezada con chile piquín y jugo de limón ... bueno, ya ni me acuerdo que más cosas hice.

Total que todo el cansancio que había sentido el día anterior se vió súbitamente transformado en muchísima energía. Hasta me dió tiempo de actualizar mi chequera, leer uno o dos artículos en el periódico y ver dos capítulos de Sex and the City.

Monday, August 14, 2006

La calle del sofá-cama

Todos los día camino sobre la calle Fulton, por las mañanas desde la casa en el sur de Berkeley hasta mi trabajo en el centro o downtown, y por las tardes cuando salgo de la oficina y voy de regreso a la casa. Esta caminata es de aproximadamente dos kilómetros.

Como es costumbre en Berkeley (excepto en Downtown y la avenida Telegraph) casi nunca hay nadie en las calles. Recuerdo cuando recién llegué a vivir aqui, me extrañaba muchísimo que no hubiera gente en las calles, para mi este lugar parecía como una ciudad fantasma, excepto muy bien cuidada - al principio me sentía incómoda, pero en poco tiempo llegué a apreciar esta soledad: no hay chavos que jueguen futbol en las calles, no hay pelotazos a los cuales esquivar, no hay hombres molestándo a las chavas, en fin, todo es tranquilidad y uno puede caminar sin el menor problema - aunque ojo: hay otras áreas en Berkeley en donde es mejor no caminar ni solo ni acompañado.

Así que yo camino muy tranquila, sin problemas (si ha habido robos en esa zona, pero afortunadamente a mi no me ha tocado ninguno), a veces, uno que otro perro sin correa anda por ahí corriendo, pero normalmente su dueño anda cerca, otras veces los gatos me maullan para que les rasque la panza, a veces veo a uno que otro vecino y escucho pláticas y me voy enterando de chismes, la mayoría de las veces puedo admirar las flores de los jardines de las casas (a veces hay competencias entre vecinos para ver quien tiene el jardín más bonito), etc.

Siempre es interesante caminar por esta calle, la cual ya casi me la se de memoria. De vez en vez los vecinos sacan cosas que no quieren y las depositan en sus banquetas, cosas como libreros en buen estado o que con una manita de gato quedarian bien, alguna mesita de centro, libros, ropa en buen estado (tal vez un poco pasada de moda), lámparas, cargadores de celulares, y muchos etcéteras más. Yo veo día con día como esas cosas abandonadas van desapareciendo, otras tardan más hasta que el camión de la basura o alguien más por fin se las lleva.

Pero más o menos a partir de mayo noté algo que no había notado en el barrio donde vivía antes: ¡las banquetas de la calle de Fulton de repente se llenaron de sofá-camas en muy buen estado! ¿Y ahora? ¿Qué onda? ¿De donde salieron todos estos sillones? Si yo tuviera una camioneta y un diablito ya hubiera recogido por lo menos uno de esos sillones pues no estaban nada mal.

En casi toda la calle de Fulton había sillones, mas o menos uno en cada banqueta, pero ¡había una banqueta que incluso tenía tres sillones! Bueno, esto si es interesante.

A los pocos días me di cuenta que esto de los sillones es por los estudiantes. Esto no lo vemos en el DF, no se si pase cerca de CU, pero por lo menos la gran mayoría de los chilangos nunca vemos esto. Lo que pasa es que en mayo acaban las clases, muchos chavos se gradúan de la universidad y se regresan a sus lugares de orígen o se van a otra universidad a seguir con una maestría o doctorado y se llevan con ellos solo lo más indispensable como ropa, laptop, algunos libros, etc. pero todos dejan atrás sus muebles. Algunos chavos logran venderlos, pero otros con las prisas o como en esas fechas hay saturación de venta de muebles usados pues no tienen tiempo de buscar compradores y toman la opción más fácil que es simplemente sacar sus muebles en la banqueta de su edificio de departamentos, esperando que alguien algún día se los lleve (aquí no hay ropavejero que compre lo que no queremos y lo revenda por ahí).

A la fecha, después de tres meses de que comenzó este fenómeno nuevo para mí (Fulton es una calle cercana a la universidad y obviamente esta llena de chavos que estudian ahí, Milvia en cambio, que es la calle donde yo caminaba antes es una calle donde mayormente viven familias, y esto de sacar muebles a la calle si pasa, aunque no tan seguido) solo queda un sillón que nadie ha querido recoger. Es un sillón color neutro con rayas gruesas color lila claro, está en la esquina de Fulton y Channing. A veces lo encuentro con el respaldo hacia la calle, otras veces lo encuentro con el respaldo hacia los departamentos. A veces tiene cajas vacías de pizza, como si alguien se hubiera sentado a comer su pizza en el sillón y al terminar solo dejó la caja vacía, a veces tiene latas de refresco o de cerveza. Una vez desde lejos vi que había una bola de cobijas encima del sillón y cuando me acerqué descubrí que bajo la bola se veían pies de hombre ... mejor me alejé para no molestar al homeless (sin casa) que estaba plácidamente dormido, o ¿ sería que estaba enfermo o herido? Nunca lo sabré.

El domingo pasado durante un conocido programa de radio se discutió sobre este tema, sobre como otras ciudades de EUA con universidades y por lo tanto con estudiantes que dejan muebles manejan el problema. No se sabe cuando o si alguna vez se arreglará esta situación. Pero algo que me queda claro es el hecho de que los estudiantes de Berkeley tienen dinero y mucho, tanto que hasta echan a la calle sus muebles en buen estado. La universidad de Berkeley, a pesar de ser pública como la UNAM o el Poli, es exageradamente cara, una licenciatura por ejemplo cuesta alrededor de diez mil dólares. Estos precios exhorbitantes hacen que solo los estudiantes con vastos recursos económicos puedan estudiar ahí y como generalmente los chavos con dinero no aprecian lo que tienen pues se deshacen muy fácilmente de lo que les "estorba" cuando ya no lo necesitan.

Así es la vida en algunas de las calles de Berkeley.

Thursday, August 10, 2006

Como que no me cuadra ...

Bueno … yo me puse muy contenta cuando recibí un correo electrónico de la directora del documental sobre Cuba invitándome a un “screening” del film. Olvidando que tan mala onda había sido ella conmigo durante mi estancia en esa compañía y con mucha curiosidad por ver la casi-casi versión final de la película respondí efusivamente y dije que sí podía ir. Poco tiempo después ella me llamó por teléfono directamente a mi celular y me dijo que que bueno que podía ir y que además necesitaba una voz femenina y latinoamericana para leer unos párrafos y que si yo aceptaba hacer esto. Yo dije que sí inmediatamente, quedamos de acuerdo en fecha y hora para la grabación. Cuando terminé de hablar con ella una vocecita me dijo que algo no estaba bien. Chequé con Jason y el me dijo que todo parecía bien y que sonaba interesante. Le pedí que me acompañara a tal sesión de grabación y el accedió.

Ahora no se, como que algo no me cuadra, tal vez es una mas de sus tretas donde solo quiere sacar provecho de la gente, y lo malo es que yo ya invité a Jason y me daría muchísima pena con el si algo malo pasa. A lo mejor solo esto extra-archi-requete-recontra dudosa de esta señora, pero bueno, como dicen por ahí cría fama y échate a dormir. Ojalá todo salga bien y el martes pueda escribir sobre lo padre e interesante que estuvo la grabación … y el “screening” también.

Tuesday, August 08, 2006

Domingo en el parque

El domingo pasado Jason, unos amigos y yo fuimos a San Francisco, a un dia de campo en el enorme parque Stern Grove donde todos los veranos (según dice su website desde 1938, http://www.sterngrove.org/) se lleva a cabo un festival cultural gratuito.

Los eventos son todos los domingos y comienzan a las dos de la tarde, pero dado que son eventos gratuitos uno realmente tiene que llegar allá muy temprano para obtener un buen lugar. Estos eventos son como día de campo o como excursiones, hay que ir bien preparados para temperaturas bajas (la niebla es muy fría y muy común en esta parte de San Pancho) y hay que llevar comida. Los artistas son siempre de talla internacional, los mejores en su género. El año pasado fue la primera vez que Jason y yo asistimos, fuimos con gran expectación por ver a Lila Downs (http://www.liladowns.com/), una de mis cantantes preferidas. Ese día llegamos antes de las diez de la mañana y encontramos un muy buen lugar frente al escenario. Y de pura casualidad nos encontramos con varios conocidos que también asistieron al evento.

Yo había intentado asistir a este festival desde años antes, recuerdo que una vez seguí las instrucciones de su website … y me perdí (el sistema de transporte público de San Francisco, especialmente los autobuses, es aún un tanto desconocido para mí). Cuando finalmente llegué al parque el evento ya había terminado.

Este año asistimos ya dos veces y espero que podamos ir una tercera vez para presenciar el cierre del evento el 20 de agosto, cuando Ozomatli, la banda multi-cultural de Los Angeles concluye el festival. El pasado 16 de julio fuimos a festejar el cumpleaños de mi amigo Diony. Ese día llegamos después de las doce del día y claro, no encontramos ningún buen lugar, así que tuvimos que literalmente treparnos en las colinas del parque que están frente al escenario. Pero esta vez decidimos organizarnos desde antes y llegar temprano para alcanzar un buen lugar. Nuestro objetivo era encontrar un lugar donde pudiéramos bailar salsa, pues la famosa Spanish Harlem Orchestra de Nueva York tocaba ese día.

La noche del sábado prepare una rica y saludable ensalada de lechuga con jitomate, queso fresco, trocitos de pechuga de pavo, zanahoria y aguacate. También preparé rodajas de jitomate y de cebolla para los bagels que habíamos comprado por la mañana. Marilyn, mi amiga que toca tambores africanos me dijo que iba a llevar fruta, pan y café para el desayuno. Diony prometió llevar algunos dulces o antojitos filipinos pues su mamá es filipina y cocina muy rico.

El domingo nos levantamos muy temprano, nos bañamos y empezamos a empacar las cosas para el día de campo. Aparte de la comida también empacamos un rico vino. Hacía mucho que no probaba nada de vino.

Nuestro objetivo era llegar al parque a las diez, diez y media de la mañana, así que salimos de la casa más o menos a las 9:15 y fuimos al centro de Berkeley pues Marilyn nos esperaba allá. Cuando estábamos estacionados esperando a que Jason se comprara un café para la desmañanada, Andrea, mi amiga la chilena, me llamó al celular y me dijo que iba con nosotros … solo que no sabía como llegar al parque. Decidimos pasar por ella a su casa en Oakland. Total, que al final llegamos al parque casi a las once, aunque pensamos que aún era un tanto temprano. Pero cuando entramos prácticamente t-o-d-o el parque ¡estaba ya tapizado de gente! Una multitud multi-racial: neoyoricans, puerto-riqueños, gente latina en general, blancos, asiáticos, afro-estadunidenses, etc.

Otra vez tuvimos que ir hacia las colinas, aunque esta vez corrimos con mejor suerte pues nos tocó una especie de terraza con una super-buena vista al escenario. Ahí pusimos nuestros manteles para la comida. Marilyn nos sorprendió agradablemente pues la noche anterior horneó unos riquísimos panquecitos de blueberry, panes de maíz, y otros panes dulces que se llaman “scones”. Además llevó fruta muy rica y café calientito. Diony llevó fresas y cerezas y además llevó un postre filipino que su mamá había preparado la noche anterior, y al cual yo me hice adicta muy rápido, este dulce se llama Babinka (creo que así se escribe) y consiste en arroz cocido con agua de coco y piloncillo. Así que la comida estuvo super rica. Lo único que se nos hizo un poco pesado fue ¡el sol! Este lugar es famoso por su densa niebla aún cuando a unos cuantos metros haya un sol espectacular. Pero no, el domingo pasado fue excepcional pues el sol brilló en toda su potencia … y nosotros estábamos recibiendo directamente los rayos. Afortunadamente yo llevaba un sombrero, Jason llevaba su gorra y los demás también llevaban con que cubrirse del sol.

A las dos en punto, después de muchas amenas conversaciones y de compartir rica comida, el espectáculo comenzó. El grupo abridor fue Ska Cubano, quienes tocaron obviamente, muy buenos skas con temas muy cubanos. Después fue el turno de la Spanish Harlem Orchestra. Antes de comenzar a tocar, el director de la orquesta preguntó en español “¿Cuántos aquí hablan español?” Y la respuesta no se hizo esperar: cientos o miles alzaron sus manos y gritaron ¡yo! “Es que siempre extrañamos el calor latino, ¡nos gusta mucho cuando hay muchos latinos en la audiencia!” Y la música comenzó. Jason y yo nos paramos a bailar, aunque no podíamos hacer las vueltas y pasos que hemos estado aprendiendo últimamente pues la terraza no daba para eso, Diony y Andrea también se pararon a bailar. Mucha gente se paró a bailar, bailaban en las colinas, en los pasillos, frente al escenario, donde se pudiera. Los puerto-riqueños se paseaban luciendo sus banderas, orgullosos de su música. Bailamos tanto que aunque no pudimos dar vueltas mis piernas terminaron adoloridas.

El concierto terminó cerca de las cinco de la tarde. Recogimos nuestros manteles, nuestros trastes y comida que sobraba, alzamos la basura y bajamos de la terraza. Cerca de la entrada al parque nos despedimos de Diony quien todavía iba a manejar su bicicleta por cerca de dos horas y media para llegar a San Rafael donde vive actualmente. Para llegar a San Rafael desde San Francisco Diony tiene que cruzar el espectacular puente Golden Gate.

Andrea, Marilyn, Jason y yo caminamos hacia nuestro auto que habíamos dejado estacionado en una calle cercana. Ya casi no hablábamos pues estábamos muy cansados por el sol, el baile, la excursión, los tragos de vino, etc.

Manejando ya de regreso nos tocó presenciar un violento intento de arresto con armas de fuego y toda la cosa, exactamente frente a nuestro auto. Después de forcejear el presunto delincuente huyó en su auto, varias patrullas lo siguieron y nosotros respiramos con tranquilidad pues ninguna bala había sido disparada. Por lo menos hasta ese momento ...

Ya recuperados del susto, cruzamos el puente Bay Bridge, el que une a San Francisco con el lado este de la bahía y llegando a Oakland dejamos a Andrea en su casa, luego fuimos al norte de Berkeley a dejar a Marilyn. Cuando regresamos a la casa, cerca de las siete de la noche, Jason y yo ya no teníamos fuerzas para nada. Pero como dicen ¡lo bailado ya nadie nos lo quita!

Tuesday, August 01, 2006

Tres historias tres

Ayer por la tarde tuve tres conversaciones interesantes:

A) Cuando ya me disponía a salir de la oficina, unos minutos después de las cinco, mi tocaya y compañera de oficina llegó a mi lugar y me pidió que le comentara sobre el nada profesional incidente ocurrido el miércoles 19 de julio pasado (no lo anoté en el blog porque fue muy desagradable, pero básicamente se trató de una compañera morena con actitudes ridículas y nada profesionales: no trabaja, se queja mucho, toma muchísimo tiempo libre a expensas de las demás compañeras, etc. Ese día yo le pedí que cubriera mi lugar mientras yo checaba unos datos con un compañero y ella se negó argumentando que no tenía porqué hacerlo, yo le “agradecí” su apoyo y esto fue suficiente para que ella se indignara y llevara el hecho con nuestra supervisora).

Por esas fechas mi tocaya andaba de vacaciones y no se enteró inmediatamente sobre dicho incidente. Así que a su regreso le conté como estuvo, lo ridículo e increíblemente estúpido que fueron los razonamientos de la bully morena, etc.

Afortunadamente, esta morena supo tomar una buena decisión y la siguiente semana me pidió disculpas (claro, después de hacerse la victima a lo cual yo le hice muchas y pertinentes aclaraciones). Fue una buena plática, me sirvió para confirmar –aunque ya lo sabía- una vez mas el buen trabajo que hago y además también constaté el hecho de que para nadie en la oficina es agradable trabar con esta señora morena.

B) Una vez que terminé de hablar con mi tocaya salí de la oficina y pasé a la oficina de Simonita pues horas antes me había pedido que pasara a su lugar antes de salir a recoger un artículo sobre energía solar.
Llegué a su oficina y la saludé. Inmediatamente me preguntó si tenía unos minutos para escucharla. Dije que si y cerro la puerta.

Me contó que ya se sentía mas tranquila a pesar de su bully jefa, quien la ha estado atacando verbalmente desde que Simonita comenzó a trabar con ella, hará unos seis meses. Y se siente mas tranquila porque la jefa le pidió hacer las pases (como si esto fuera una guerra donde las dos partes son igual de poderosas), con esto Simonita se sintió un poco mejor. Aunque aún sigue pensando en jubilarse lo mas pronto posible, pero por lo menos ahora lleva el trabajo en términos un poco mas razonables.

Me dio gusto por ella y platicamos un poco mas sobre bullies en general (como defenderse de bullies, la importancia de ponerles un alto tan pronto comienzan los ataques, la importancia de leer y aprender sobre este fenómeno, etc.). Después platicamos brevemente sobre la vida en general, sus galanes, la felicidad, etc. Al poco tiempo me despedí pues Jason ya me estaba esperando en la casa.

C) Una vez que finalmente salí del edificio donde trabajo tomé mi camino usual, y cuando ya llevaba cerca de quince minutos recorridos me encontré a Greg, el editor de los documentales sobre Apartheid, los cuales son dirigidos por la misma cineasta con quien yo trabajaba antes.

Me comentó que el documental sobre el sistema de salud cubano (documental en el que yo participé como traductora, investigadora, etc.) ya está terminado y que la semana pasada lo enviaron al festival de cine de Toronto para ver si era aceptado. Ojala si lo acepten, y no lo digo por la directora quien es una persona horrible, sino por todos los demás quienes participaron de muchísimas maneras en dicho trabajo: el camarógrafo, Jennifer la productora y quien recibía la mayoría de los golpes bajos y traiciones de la directora, Gail, la productora principal, Luther, uno de los personajes principales, Melissa, la asistente de edición, Sage, asistente de producción y de todo en general, yo, quien tanto los ayudé con traducciones simultáneas y otro tipo de traducciones e investigación, etc., etc.

Ojala si sea aceptado y que hasta reciba un premio … el único problema es que quien se llevaría el premio sería esa horrible mujer, otra bully para variar.

Greg también me comentó que Jennifer ya no trabaja con la horrible señora, pues tan luego se terminó el documental ella buscó otra cosa para desarrollar, otro proyecto cinematográfico. Que bueno, pensé, por fin se libró del buitre que tenía como jefa.

+++

Tres historias diferentes, tres conversaciones diferentes, tres caminos diferentes, muchas vidas que tal vez nunca se van a cruzar. Ojala que les vaya muy bien a todos los involucrados.

Excepto a las tres bullies gandallas que desafortunadamente tienen en común estas tres historias.

Monday, July 24, 2006

Man it was hot! And it was sooo cool!

Sunday 23th at five pm. About 90 Fahrenheit degrees in the city. This is way too hot.
Davies Symphony Hall in San Francisco. Man it was so hot! But it was so cool!

My first time at Davies! Not long ago I heard a woman during a speech, saying that the less you are willing to try new things, the older you're getting, then she asked the audience: when was the last time you did something for the first time? Well, there it goes, I'm happy to say: yesterday, less than twenty four hours ago! Yipee!

The performers? Or better said: the magicians? The Afro-Latin Jazz Orchestra, led by Arturo O'Farrill, heir to Chico O'Farrill. Like father like son. Excellent maestros! Period

The eighteen member orchestra cast a spell on us, or maybe they hypnotized us, or ... I don't know what they did to us but for about two hours we were the happiest human beings in the world! (With so much suffering going on right now, with so many inocent civilians being killed by the minute, being happy might seem shallow and selfish, but while enjoying the maestros' magical arts I was convinced that everybody should have this kind of experience, at least once, and this thought convinced me even more to fight the good fight and defend this and other equally important rights and experiences, like the right to be listened to and to be respected no matter where you come from)

Their music is strong, erotic, sensual, it caresses the body and the senses, it caresses the mind ... and it puts it to work too, at least my brain was actively working, eagerly absorbing and observing each and every one of the sounds, each and every one of the movements and the rhythms, noticing how each part of my body reacted to that avalanche of feelings.

One thing led to another, and while my multi-tasking brain was absorbing everything, I couldn't avoid thinking of the past. This music reminded me of my childhood in a northern México City barrio. We were living in a small house in a street called José María Mata. Next to our house there was a big home where a big family of musicians lived. Three generations of them: grandpa, father and son (and I just heard recently that the great-grand-son is a musician too), all of them played at different times with the famously revered Internacional Sonora Santanera, which every afternoon at about 4pm, right on time for me since I always finished my homework at that time, gathered and rehearsed their music, only few meters next to where my family and I used to live. The instruments I loved the most were the saxophones and the trumpets. They sounded beautifully! It was gorgeous.

Fast forward lots of years later and here I am, at Davies Symphony Hall in San Francisco, listening to this gorgeous music in an extra-hot Sunday at an extra-cool and fancy location. I'm very happy this kind of music has gotten the recognition it deserves so much so that it is now played at beautiful symphony halls. Remember the time when danzones were dismissed as music for prostitutes and pimps? In México, that music was played in horrible "congales de mala muerte" at worst, though some other times it was played at decent and honorable working class parties. I think that's what made that music ours, it was our music then, it is our music now. I couldn't avoid thinking that Acerina or Luis Alcaraz or 'Cara e Foca' Perez Prado or Amador Pérez, Dimas or Carlos Colorado would have all the right to be here, playing, conducting this or their own orchestras.

Then again, I couldn't avoid remembering the beautiful rumberas such as Tongolele, Ninón Sevilla, Rosa de Carmina, etc. perfectly and sensually moving their erotic bodies while dancing with music just like the one the Afro-Latin Jazz Orchestra was playing yesterday.

The soloists were virtuosos, powerful maestros conveying so many feelings with their instruments that sometimes we could only gasp in awe. Lots of other times we wanted to stand up and dance. Man! I wish we could've dance!

The temperature was rising by the minute with every single theme they played, mind to say the Hall is comfortably air-conditioned, but by the time el Comandante stood up and danced while playing the flute with mucho sabor a cha-cha-chá, that place was burning!

¡El mejor bailarín de salsa en solo un año!

¡Qué determinación de este hombre! ¡Decidió convertirse en el mejor bailarín de salsa! Y vaya que no es algo fácil, mas bien, ser bailarín es bastante complicado. Pero supongo que no solo va a ser el mejor de toda el área de la bahía de San Francisco, sino tal vez el mejor de todo Estados Unidos, quien sabe, uno no sabe nunca nada, como diría un conocido y viejo bolero.

Este hombre con tanta determinación se llama Leigh (se pronuncia Li), es alto, sencillo y accesible, bastante bien parecido, cabello obscuro y ensortijado, es joven, le calculo unos veintycinco años, es músico de profesión (toca los tambores en varios grupos locales). Supongo que varias chicas han de sentirse atraídas hacia el.

Yo lo conocí hará unos dos meses en un centro cultural donde tomo clases de danza occidental africana y de salsa. Este centro cultural llamado Malonga Casquelourd se encuentra en Oakland (ciudad vecina de Berkeley) y es muy importante en la vida de la comunidad.

Lo conocí un viernes a eso de las seis de la tarde, cuando da inicio la clase básica de salsa rueda (estilo casino cubano). El y yo éramos los únicos alumnos presentes, y Manuel, nuestro maestro cubano, aún no llegaba. Leigh y yo estábamos en el salón vacío, y se sentía una incomodidad en el aire, eso que se siente cuando dos desconocidos tienen que compartir el mismo lugar. El se veía nervioso pues solo miraba hacia el suelo y jugaba mucho con sus manos.

Después de un tiempo que pareció una eternidad Manuel finalmente llegó. Casi después de el llegaron otros alumnos. La clase comenzó. Empezamos con calentamiento básico y una rutina sencilla de salsa, para soltar el cuerpo y calentar y los músculos. Después del calentamiento Manuel comenzó a formar parejas para iniciar la rueda.

Comenzamos a hacer los pasos básicos en pareja: Arriba (los líderes, que no necesariamente hombres, bailan caminando hacia enfrente), Abajo (los líderes bailan caminando hacia atrás), Agua de Pozo (las parejas suben y bajan los brazos cuyas manos tienen entrelazadas hacia dentro del círculo), Vacila (rotando sobre su propio eje las parejas se mueven hacia atrás y hacia delante). Después hacemos Dile que No que es una variación de Vacila solo que mas complicado, y finalmente Dame Una, que es el cambio de pareja. Y la clase se ponía cada vez mas complicada.

Después de algunos Dame Una me tocó bailar con Leigh y tengo que decir que el chavo estaba bastante tieso y además muy nervioso. Cuando me daba vueltas yo casi sentía que mis brazos se iban a zafar de mi cuerpo por la fuerza no calculada que el imprimía a sus movimientos. Manuel llamó a hacer el siguiente paso: Enchufla Doble y entonces si Leigh nosupo ni por donde le llegó la cosa. Afortunadamente para el, yo estaba ahí y pude ayudarlo. Para esas fechas yo ya había tomado bastantes clases básicas de salsa rueda y estaba a punto de graduarme y pasar a la clase avanzada, también ya sabía llevar el ritmo, además de que bastantes veces ya había sido líder. Por eso cuando me toca bailar de "follower" yo ayudo mucho a los líderes pues algunos de ellos no saben ni que onda.

Después de esta primera clase juntos Leigh quedó muy agradecido conmigo pues yo lo ayudé mucho y siempre que el se disculpaba por cada mal movimiento yo le decía “no te preocupes, tu vas bien, solo tranquilízate y vas a ver como todo sale bien”.

Seguí bailando con el en las siguientes clases y cada vez el mejoraba mas y mas. Una vez me dijo “me costó muchísimo aprender a tocar los tambores, pero yo estaba muy determinado a hacerlo, y ya ves ahora soy músico profesional, y yo se que me está costando mucho aprender a bailar salsa, pero estoy determinado y voy a aprender, claro que voy a aprender ya lo verás”.

Un día por equis razón no pude asistir a la clase, y la siguiente vez que lo vi me reprochó “¿porqué no veniste a clase? ¡No te imaginas que horrible estuvo! Las otras chavas no bailan como tú y yo me perdí en muchos pasos, ¡estuvo horrible!” Yo no pude evitar sonreir y solo me limité a alzar los hombros. Pero cuando le conté esto a Jason los dos reímos muchísimo pero sin malicia. Fue un episodio muy tierno como para una simple sonrisa.

Mas tarde, Jason y yo tomamos unas semanas para viajar a México, para visitar a mis papás y para conocer al adorable nuevo miembro de la familia.

Cuando regresamos de México y me reintegré a mis clases de salsa me llevé una agradabilísima sorpresa con Leigh, pues el ya no era ese bailarín tieso que jala con mucha fuerza, sino que ya era un mucho mejor compañero de baile. Aún no el mejor, de hecho, todavía le falta mucho para ser el mejor, pero definitivamente ya había progresado muchísimo y ya no era el mismo que entraba en pánico si yo no bailaba con el. Ahora se sentía mas seguro de sí mismo, ahora se frustraba menos si no se sabía cada detalle de cada paso.

+++

El sábado pasado Manuel tuvo un show, una presentación de danza y canto en otro centro cultural que también es muy importante para la comunidad: La Peña Cultural Center en Berkeley. Jason y yo llegamos mucho antes del show, con tiempo suficiente para tomarnos una cerveza y comer una rica quesadilla estilo chileno. Al poco tiempo se nos unieron Simonita, mi amiga de la danza africana, y José, un chavo colombiano que estudia en Memphis y se encuentra de visita en Berkeley.

Cuando estábamos en amena conversación llegó Leigh y también se unió al grupo. Obviamente la conversación giró en torno a música y danza latino americana y también sobre los mejores lugares en San Francisco para bailar estos ritmos. Leigh dijo que su favorito era Jelly’s, pero que por el momento no podía ir allí porque aún no bailaba muy bien, yo comenté sobre lo mucho que Leigh había avanzado en salsa en unas cuantas semanas. Y entonces el dijo que eso no era suficiente, que el TENIA que ser el mejor, que no había otra opción para el.

Nos contó que su ex-novia siempre va a ese lugar y aunque Leigh vaya también, a ella no le importa y baila con muchos hombres y se mueve sensualmente frente a el destrozándole el corazón. Por eso, la próxima vez que el vaya a ese lugar, no solo va a ser un buen bailarín, no, el va a ser EL MEJOR bailarín, va ir acompañado de la mujer mas hermosa, va a bailar sensualmente frente a su ex, y va a disfrutar haciéndola sufrir con esta dulce venganza. Ñaca, ñaca, ñaca, ¡la venganza es dulce! Todos reímos con su confesión y hasta le aplaudimos su férrea determinación.

Claro que para que llegue el tan ansiado tiempo de su venganza aún le falta mucho camino por recorrer y también le falta mucha práctica. Tal vez yo le ayude un poco, pues a mi me conviene perfeccionar mi técnica para que cuando yo ya sepa bien los pasos me sea mas fácil enseñarle a Jason.

Vaya que el amor, o des-amor mueve al mundo. Vaya con las razones nada nobles de Leigh para querer ser el mejor bailarín de salsa. ¡Vaya con este chavo! Aunque tengo que reconocer que el no es el primero que conozco que por amor o por dar celos a su pareja o ex pareja entra al mundo de la danza y al poco tiempo, seducido por las complejidades intelectuales y físicas de la misma hace a un lado el deseo de venganza y se entrega de lleno al arte dancístico.

Y a final de cuentas razones nobles o no, yo lo voy a ayudar en lo que pueda, así, cuando el sea el mejor yo voy a poder presumir que yo lo ayudé a llegar y además voy a poder bailar con el, ¿o tal vez no?

Tuesday, July 11, 2006

Danzones en Berkeley

Son las 10:20 de la mañana de este frío martes, la ciudad de Berkeley está cubierta de una fría capa de neblina y yo estoy trabajando frente a mi computadora desde las ocho de la mañana, atendiendo llamadas de usuarios que necesitan orientación para usar un sistema financiero (¿qué es más gris, esta mañana llena de neblina o este sistema?) ... de repente, veo que en mi pantalla hay un 'mensaje instantáneo' de Jason donde me pide que sintonice la estación de radio KPFA pues en estos precisos momentos están tocando un danzón.

Ni tarda ni perezosa sintonizo la estación en mi compu (inventos del hombre .... ¿amarillo o blanco? Tal vez de ambos) y ahí está: Salón México ¡uno de los danzones más hermosos que he escuchado en mi vida!

Hacía mucho que no escuchaba un danzón, así que casi olvidaba qué rico, que digo rico, riquísimo se siente el escuchar un sabroso y buen danzón (imagino que los músicos ejecutantes de tal ritmo han de estar siempre a punto del éxtasis al interpretar tan deliciosos sonidos). Casi olvidaba que fabulosa experiencia es escuchar un buen danzón finamente interpretado, casi olvidaba que al escuchar un danzón uno siente como si cada nota musical acariciara suavemente el cuerpo ... es algo sensual, si porque los danzones son muy sensuales, por eso hace unos sesenta o setenta años las llamadas "personas decentes" los despreciaban, creo que porque tenían miedo a aceptar lo rico que se siente escuchar y saborear un danzón.

Sin querer mi imaginación voló al Puerto de Veracruz, en un cálido día de mayo de 1991. Ese día lo voy a tener siempre presente en mi memoria y en mis sentidos. Ese día fue cuando conocí y me enamoré profundamente del danzón.

Gloria, mi querida amiga ganadora y perdedora de tantas batallas feministas y sindicalistas, y yo fuimos a Veracruz por algo así como una semana. Los primeros días nos hospedamos en un albergue para jóvenes muy cerca de la playa de Chachalacas. Ahí comimos ricas mojarras fritas y disfrutamos de la limpísima playa. Luego regresamos al Puerto y ahí fue cuando comenzó todo.

Era pasado el mediodía del domingo cuando llegamos de Chachalacas y nos instalamos en un hotel al lado de la Plaza de Armas. Cuando bajamos a la plaza, después de bañarnos y ponernos ropa fresca nos dimos cuenta que había algarabía en el ambiente y que había mucha gente muy elegantemente vestida de blanco. Personas mayores, jóvenes y hasta niños ataviados con sus mejores galas, luciendo ropa blanca. Mujeres con abanícos, hombres con sombreros de Panamá y zapatos de charol blanco. Todos muy elegantes, todos muy propios, y todos muy pacientes como esperando algo muy bueno.

Y ese algo muy bueno empezó cuando la orquesta comenzó a tocar el primer danzón de la tarde / noche. Era la primera vez que yo veía una orquesta danzonera tocar un danzón en vivo, antes yo ya había escuchado muchos danzones en la radio pues a mi papá le gustan mucho. Pero escuchar un danzón en vivo, es otra experiencia, escuchar las suaves trompetas, el clarinete o los fuertes pero amables timbales ... no hay nada que se le compare.

Todos se pararon a bailar, bailarines que ya peinaban canas, jóvenes y niños, todos tomaron su pareja y se dispusieron a disfrutar y participar en este ritual llamado danzón. Todos, limpiamente ejecutando pasos elegantes y al mismo tiempo sensuales. Todos bailando al son de la orquesta, todos deteniéndose en la parte en que deben detenerse, las mujeres abanicándose sensualmente y como no prestando atención al varón, como dándose a desear, luego otra vez, todos reanudaban el baile.

Yo estaba embelesada, porque bueno, hasta los niños de unos ocho años ejecutaban perfectamente los pasos en el rítmico cuadro: ♪ ¡uno, tan tan, dos, tan tan, tres, tan tan, pausa! ♪ ¿Cómo le hacen? ¿Cómo hacen para verse tan elegantemente sensuales al bailar?

Se veía que todos disfrutaban muchísimo del baile, tanto, que Gloria y yo dijimos al mismo tiempo: “yo también quiero bailar así”, así que casi sin pensarlo decidimos buscar a una pareja para que bailara con nosotras. Es que no podíamos perdernos ese baile. Es que sentimos que era un pecado no disfrutar de esa música tan deliciosa. Así que, en los siguientes minutos nos dedicamos a ver quienes iban en pareja y quienes no. Cuando vimos quienes iban solos nos enfocamos en los hombres que parecieran serios y respetuosos y que además supieran bailar.

Seleccionamos a un señor de unos sesenta años quien se veía que bailaba muy bien y además se veía serio. Nos acercamos a el y le preguntamos si quería bailar con nosotras a pesar de que nosotras no sabíamos bailar danzón. Su respuesta no se hizo esperar ‘claro que sí’ (viéndolo en retrospectiva, ¿qué señor de sesenta años no iba a querer bailar con dos jóvenes guapas aunque inexpertas en danzón por consumado bailarín que fuera? Bueno, tal vez algunos rechazarían la oferta, pero definitivamente la mayoría hubiera aceptado).

Alternándonos a nuestra pareja, bailamos varias ‘piezas’ (como las llama mi papá) de danzón con este amable señor, quién en pocos minutos trató de enseñarnos cómo hacer el famoso cuadro o cómo seguir los tiempos … pero ni Gloria ni yo pudimos aprender tan rápidamente como hubiéramos querido. Aunque esto no fue motivo para no disfrutar de tan gustoso y sabroso ritmo, de la cadencia y sensualidad de cada nota ejecutada por la orquesta. Y mucho menos fue impedimento para que yo cayera bajo el influjo hipnotizador del danzón.

Terminó la noche, después de gozar profundamente cada danzón por cerca de una hora más, la orquesta dejó de tocar, las parejas se dispersaron, la taza (y el encanto de la noche) se rompió y cada quien jaló para su casa felices de haber participado en este delicioso ritual.

Pocos días después Gloria y yo regresamos al DF – y el danzón seguía conmigo. Saturé a mi papá con preguntas sobre este ritmo: que si cuándo lo escuchó por primera vez, que si cómo eran las orquestas de entonces, que si de dónde venían (en vez de preguntar ¿de dónde son los cantantes?, yo preguntaba ¿de dónde son las orquestas?), que si cuáles son sus danzones preferidos, y mil etcéteras. Mi padre contestó como pudo pero yo tenía cada vez mas preguntas, que si sabe hacer ‘el cuadro’, que si porqué hay que detenerse en el montuno, etc, etc. Mi papá baila el danzón con un estilo muy diferente al estilo veracruzano llamado de figura, así que no sabía qué onda con el cuadro famoso.

Entonces yo decidí investigar por mi cuenta y me inscribí a cuanta clase de danzón encontraba y fuí a cuanta plática sobre danzón hubiera. Así tuve la fortuna de muy brevemente conocer a Don Enrique, un maestro de danzón que aparece bailando junto con su esposa en la película Danzón de María Novaro (1), aunque no pude tomar clases con el pues necesitaba una pareja y yo no tenía novio en esos tiempos.

Después, tuve la fortuna de bailar incontables y deliciosas noches en El Riviera, el famoso salón de baile que desgraciadamente cerró sus puertas hace ya unos años (2). Ya para entonces yo tenía un mejor conocimiento sobre este y otros bailes finos de salón. Tuve la fortuna de escuchar en vivo y bailar con la música de orquestas danzoneras de la talla de la de Luis Alcaráz, de Acerina, etc. Fui varias veces al salón Los Angeles (quién no conoce Los Angeles, no conoce México, siempre hay que tener esto bien presente), al California Dancing Club, al Salón Colonia, al Bar León. Una vez unas amigas muy queridas y yo nos inscribimos a un “tour” por los bares y salones de la Ciudad de México, el cual inició allá por las siete de la noche de un sábado y finalizó ya entrada la madrugada del domingo. Lo disfrutamos muchísimo.

Otras noches, Arturo, un amigo amante del danzón y yo nos lanzamos al Salón México. La aventura fue interesante, pues dicho salón ya casi no conserva nada del original y en cambio ahora es visitado por turistas y niños pirrurris quienes no tienen la menor idea de qué cosa es el danzón (¿acaso tienen estos “niños” idea alguna que no sea presumir su ignorancia?). Recuerdo que la primera vez que visitamos este lugar, Arturo y yo comenzamos a bailar en cuadro, y en pocos segundos todos los asistentes, entre pirrurris y turistas, nos hicieron rueda y hasta nos aplaudieron cuando terminó el danzón. Todos nos decían ‘¡qué bonito bailan ustedes!’ y nosotros solo les sonreíamos amablemente. La verdad es que para esas fechas aún bailábamos muy torpemente, pero como en ese lugar no había danzoneros reales pues hasta nosotros como bailarines muy principiantes levantábamos la admiración general. Sólo los de la orquesta y nosotros sabíamos la verdad.

Todos estos recuerdos y más me llegaron en segundos al escuchar inésperadamente a través de KPFA (radio en 94.1 fm) en Berkeley a la orquesta de Acerina interpretar el Salón México en esta fría y gris mañana de martes de julio.

(1) http://cinemexicano.mty.itesm.mx/peliculas/danzon.html
(2) Cierran el Riviera: http://www.jornada.unam.mx/2002/03/15/24an1esp.php?origen=espectaculos.html

Friday, June 16, 2006

Mexicanos, angoleños (¿o angolenses?), gringos e irlandeses

Todos reunidos al mediodía de hoy en Becketts (http://www.beckettsirishpub.com/home.html) un pub o bar irlandés en Berkeley. Algunos tomaban Guinness la cerveza irlandesa por excelencia, otros un rico tequilita, y como yo estaba ahí de colada solo tomaba agua de mi botella, pues además no iba a gastar cinco o seis dólares en una cerveza, aparte de que tenía que regresar a la oficina.

Seríamos unos treinta o cuarenta personas en el bar, la mayoría güeros (entre irlandeses, gringos, etc.), uno que otro afro-estadunidense, y solo vi -aparte de mí- a otros dos mexicanos. Los reconocí porque traían la camiseta del equipo verde y blanco. Todos mirábamos atentos el partido de futbol, todos queríamos un gol. Escuché que varios güeros decían "nosotros, obviamente le vamos a México" y también escuché que otros decían "necesitan un gol, ¡pero ya!". Después ví que un güero que es maestro en Oakland entró y le dijo a los dos chavos mexicanos "desde la calle ví que ustedes movían la cabeza como desconsolados, y pensé han de estar en problemas, así que decidí entrar a darles mi apoyo moral".

En general se sentía el apoyo hacia el equipo mexicano. Pero cuando el comentarista del canal de cable ESPN, el cual transmitía el partido, dijo que los fans mexicanos son muy conocidos por apoyar a su equipo pero que también se sabe que cuando no están de acuerdo con los resultados los abandonan rápidamente se oyó un murmullo de desaprobación en el bar.

Sufrimos por un buen rato, bajo la mirada de Bono el de U2 y de otros ilustres personajes irlandeses (cuyas fotografías adornan las paredes del pub). Cuando acabó el primer tiempo tuve que salir de ahí y regresar a la oficina.

Cualquiera que haya sido el resultado del partido, la mezcla de tan diferentes nacionalidades en ese bar el mediodía de hoy fue muy interesante.

Wednesday, May 24, 2006

The curler y las güeras metiches

"Do you know that you have a curler in your hair?" some ask me. And sometimes I'd really love to answer: of course I do, you idiot, duh!! But no, I'm not rude (though sometimes I'd love to), I'm actually very nice, so I just plainly say "yes I do".

Heck, that's none of their business! Do they say similar things to African-American teenagers that wear some kind of comb in their afros? (I forgot the name of those combs, I saw how they are called the other day in Boondocks but didn't memorize it) Of course not! (I hope not!) So why do they say that to me? I want to think they do it with the best of intentions in mind. But still, why? Because I'm a woman, a brownie, a small defenseless brownie (or so they think)? Why is it that they feel compelled to tell me that? Because of a genuine will to help, or because they feel superior (see that poor little Indian, doesn't even know she's wearing a curler!) and thus have to tell me?

¡¡Que metiches!!

They warn me that I have a curler in my hair as if I was stupid enough to not know that I had put on one on purpose. But even if I had actually forgotten about it, so what? Isn't this supposed to be a country full with 'independent' and 'very individualistic' people? The land of the so called 'self-made man'. The land where under the motto 'let's not intervene in their lives' they just plainly don't help you even if you are a newcomer and don't even know how to buy tickets for the local bus? Land full of contradictions I'd say. (Did somebody say hypocresies?)

Yesterday, I heard the latest incarnation of 'do you know that you have a curler in your hair?'. I was walking to the office and when I crossed a street I suddenly heard somebody calling me and asking if I wanted a ride to the office. I agreed and as soon as I got into her car she poped the question. But this time and given I have met her for about six months already (and that she seems nice) besides only saying 'yes, I do', I also asked her 'why do you ask that, is it too weird for you?'. She replied 'yes it is weird, I thing this kind of thing was much more frequent fifty years ago'. Then she added 'fifty years ago was a joke, please smile'.

Ok, here's the deal, I'm Native-American (Aztec to be more precise), my hair is totally straight and there's no way in hell that out of this straightness I'm going to get even the smaller curls. I understood this a long time ago. And I love my hair. This is the main reason why I haven't tried to artificially curl it (with chemicals, eeww!) But, but ... the hair in my forehead is different and I, vain as I am, love to have it slightly curly. Thus I used the curler in my forehead. This is what is so weird for some people.

Might I say that the only people that have warned me about the curler in my hair are white women? Why would that be? Don't know but it's true. Now, I have to clarify that not all white women say this to me but all the ones that have happen to be white.

Some years ago when I was in the dressing room of a theater preparing for a dance performance an African-American dancer did notice my curler but she only said "hey, that's cute, I hadn't seen a curler in ages!" Of course she hasn't, she doesn't need them. But, I didn't feel the same intrusiveness I feel whenever white women warn me with he infamous question. She didn't say "do you know ...?" She took for granted that I knew, which was correct because I did know.

I have to accept that the sight of women walking around in the streets with curlers in their hair might be weird, but hey, this is Berkeley, nothing to do with Kansas or things like that (also note that I remove the curler as soon as I get about four blocks from the office building). And hey, I've seen weirder things here than sporting a simple, small an innocent curler in the forehead, such as: white women in bikini laying down in a lawn next to the sidewalk, taking sun as if they were in the beach ... only the temperatures are not that good for taking sun: 60 or so fahrenheit degrees. Fact is, whenever (most) white people see a little bit of sun they immediately go nutts and want to show their skins asap!

I don't tell them anything, if they want to show their skins, that's their businesses. Same way, if I want to wear a curler in my hair that's my business, que no? Así que pinches güeras metiches no se metan en lo que no las llaman.

Wednesday, May 17, 2006

Simonita, the drunken guy and the tall woman

It was a very chili Monday evening in a dark December. The wind was so sharply cold that you could even feel it in your bones. She was coming home from work. It was around 7:30pm and she was tired after a long day at the office, where she dealt with tons of bureaucratic issues, so she was more than ready to have a cozy meal and go to bed as early as possible.

She got off at the 12th street Bart station and walked towards her home in Jackson Street, which is about 7 blocks from the Bart station. She was walking on Broadway Avenue, which at this time of year is way dark and empty, no stores are open, all offices are closed at 5pm. Nothing seems to be alive in that area, only the chili wind pushing the garbage on the street from one side to the other.

She had walked three blocks when she spotted a drunken guy in the corner, yelling and swearing. She wanted to avoid this guy so she crossed the street and went to the sidewalk on the other side of the street. She still could see and hear the drunken guy as she was passing several feet in front of him. Still scared of him she continued watching him while walking when all of a sudden a very strong pair of hands violently grabbed her right arm, she then turned and she could notice that the person grabbing her arm was a strong, tall woman in her twenties, who gave her a mean look and commanded her with a loud voice “give me your purse!”.

Well, you should know Simonita, she’s not your regular type of woman. Whenever you would expect a regular kind of answer from anybody she always comes up with something completely unexpected. Like the time Mahmud, her Jordanian journalist friend, and Luis her Cuban dance instructor were lively talking about the Cuban revolution. They both were highly praising el Che and making patent their contempt for the leader of the island, oh, he’s so this and that, oh, he should be like el Che, if el Che was alive, etc. etc.

A regular kind of person, like myself, would never dare to intervene in such a conversation, let alone contradict what they were saying. But no, Simonita is not like that, so she just plainly said “el Che is f*ing dead so even if he’s as great as you say he can’t do a f*ing thing now so move on with your lives!”. Both guys immediately stopped talking.

So why would she have to be any different now? So as this tall and strong woman was grabbing her arm Simonita looked at her and calmly said “do you realize what you are doing?”

She told me she said that because she was still confused but that really wanted to know whether the woman knew what she was doing to her (maybe that woman was only a little lost?).

Obviously the tall woman didn’t like what she had just heard, so she now grabbed a baseball bat-like stick with one hand while still grabbing Simonita’s arm with the other, and mercilessly hit Simonita on the back of the head … fortunately only once.

At this point, one might think (maybe because we have seen it so many times on the tv or in films) that Simonita would immediately faint. Right?

Well, no. She didn’t, and rather she turned to her torturer and told her “this hurts (pointing to her neck), do you know that?” This was too much for the thief so she raised her arm with the bat to hit Simonita again, this time even more mercilessly.

But then the drunken guy screamed “no, no, no, don’t do it!!” while nervously moving his arms in a “no” signal. The thief immediately released Simonita, turned her back and left the scene.

Still dazed and confused Simonita then resumed walking home. But after a block or two she realized that she really couldn’t see much, she first thought it was the tremendous blows she had just received, but finally realized this sudden lost of sight was because she wasn’t wearing her glasses. She must have lost them during the frustrated robbery.

As scared as she was, she gained strength from weakness, put herself together and asked a guy she saw in a nearby store (what kind of store could be open at that time in that area?) to walk back with her to look for her glasses. Fortunately for her he agreed, both walked back, but found nothing. She doesn’t remember how she got home that night.

Did you go to the doctor? Was the first thing I could ask her after listening to her shocking story. Of course not, she said, you know what I think about them. Of course I know but, I replied, you should at least get one of them to take XRays from your neck, that at the very least! No way in hell!! Simonita firmly replied.

Yes. Again, not your regular kind of woman. She strongly believes, and in part I agree with her, that physicians are all ignorant, greedy and arrogant and that what they all ever want to do is to stuff us with drugs so that they, in turn, and along with the corresponding industry can stuff themselves with our money. There must be some few good doctors out there, but you know, they all must be part of Doctors without Borders or organizations like that. Want to see a good doctor? Then go to Haiti or Rwanda. Here? No, no way in hell she’ll go see a doctor.

The only thing I could do then was give her a big and sencere hug and tell her ‘I don’t want that anything bad happens to you!’

I realized then, that this crazy woman is a very important friend for me. I realized that she is very dear to my heart.